Espejos, calcos y fotocopiadoras laser

Una mosca se posa sobre mi mano. Segundos después retoma su vuelo y se aleja sin retorno. La mosca sobre mi mano, imagen disgregada. Todavia la veo posada sobre mi piel, moviendo sus patitas, planeando la revolución. Ahi está ella: La mosca sobre mi mano. Vuela y no vuelve. Vuela. Voló. Pasó. Se disgregó. Se esfumó. Pero ahi está ella: posada sobre mi mano.
Solo una copia mental queda de ese acto. La copia que revive e imita lo que fue, lo que no es, lo que no existe. La copia que toma y se contagia de mosca, considerando solo lo que mi mente y mi historia pretenden captar. No es tu mosca. No es tu mosca la que posa sobre mi mano. Pues, tu mosca no es la misma que la mia: perfecta y nerviosa, posada sobre mi mano,cargada de revolución. Esa no es tu mosca. Es la mía.Con mi historia y mi relación de entorno, con lo que yo creo que ella es.
Mosca instantanea, alada, intangible, atemporal y duplicada; vuela y se desvanece. Ya no existe. Es solo la capturación de un original, que deja de existir en el segundo siguiente que mueve sus alas.
Pero, qué mosca permanece eterna?