NOTAS

Lo incomprensible de lo mensurable. El miedo de lo inmensurable. Ficción-Realidad. Realidad-Ficción. Lo inmediato, a veces palpable y tantas otras no. Tus manos, el viento, mi vaso y el vino, la bufanda que abriga mis días y me aleja de tu tacto, tu lengua, las lenguas. La TV. Los libros. Radiohead.

Todo eso que no se hasta donde puede crecer, hasta donde puede llegar. Mi risa. Tampoco la risa podemos medir.

Nos asusta, nos controla. Me divierte.

Y por esto, respetuosamente les sugiero:

Guárdense en el orto sus agendas abultadas, sus relojes pulsadores de muerte, sus lápices sobre las hojas, sus abrigos manejadores del frio, sus cremas para el frizz y su medicina prepaga.

Nada nos va a salvar, pues Bin Laden ya murió