Narices rotas


Nosotros, los defectuosos,
los de la nariz partida,
los que de niños
aprendimos a andar
colisionando columnas;
preferimos deambular a pie
que esperar colectivos.
No vemos muros,
no vemos escalones,
postes ni calles.
Avanzamos, caminamos
pateando como ciegos;
olemos lo que no es nuestro.

Nosotros, los del tabique fracturado,
jugamos a perforar cavidades nasales
porque nos falta el aire
porque nos sobra el aire,
porque estamos tan apretados
que queremos correr.
Correr, perforar.

Nosotros, los inhaladores de muerte,
rezamos de vez en cuando
y algunas tardes amarillentas
nos aburrimos,
 y ya no queremos tu polvo
ni tu polvo.

Dejá que sangre,
no te preocupes.
No quiero pañuelos
Mi nariz está roja, se parece al sol.
Hoy me cansan las narices,
Plateadas.